¿A ti también te gusta tirar los billetes de cien euros por el váter y tirar de la cisterna, o prefieres que sea el Gobierno el que lo haga por ti?
Verás.
La última genialidad de los de arriba se llama Verifactu.
Es ese flamante y obligatorio sistema de facturación digital que pretenden endosarte de cara a 2027.
Te dicen que es por modernidad.
Te dicen que es para combatir el fraude.
Te dicen lo de siempre para que agaches la cabeza, pases por caja y pagues el nuevo software de tu bolsillo.
Hasta aquí, la dosis diaria de asfixia al autónomo a la que ya estás anestesiado.
Lo divertido viene ahora.
Resulta que la Asociación Española de Asesores Fiscales (AEDAF) acaba de destapar la enésima chapuza burocrática de este bendito país.
Han plantado cara al Gobierno con un dato que te va a revolver el estómago.
El sistema Verifactu nacerá completamente muerto.
Quedará obsoleto y obsoleto en apenas dos años desde su implantación.
Sí, has leído bien.
Dos putos años.
Resulta que existe una directiva europea del IVA para el horizonte 2030 que obliga a compartir las facturas digitales con el fisco de una forma muy específica.
¿Y sabes qué pasa con el sistema que España te va a obligar a comprar e instalar en 2027?
Que no cumple ni de lejos con la normativa europea. Ninguno de los formatos diseñados sirve.
Es decir, los políticos te van a obligar por ley a gastar tu tiempo, tu paciencia y tu dinero en adaptar tu negocio a un sistema inútil.
Y en 2030, te obligarán a tirarlo a la basura para volver a pagar otra reforma informática.
Dos procesos de adaptación tecnológica en menos de tres años.
Dos facturas de informáticos, software y dolores de cabeza pagadas por el mismo idiota de siempre: tú.
Los fiscalistas están pidiendo cordura y que se posponga esta locura para unificarlo todo con la normativa europea de 2030.
Piden una hoja de ruta clara, con un calendario coherente y que deje de tratarse a las empresas como marionetas de laboratorio.
Pero claro, pedirle coherencia y planificación a un político es como pedirle peras al olmo.
A ellos les da exactamente igual que tú tengas que pagar el doble de costes de implantación.
Ellos no pagan las facturas de tu negocio. Ellos solo las cobran.
Es el enésimo atraco fiscal disfrazado de digitalización.
Si te obligan a comprar un coche que saben perfectamente que estará prohibido conducir dos años después, pensarías que te están estafando en la cara.
Pues abre los ojos, porque eso es exactamente lo que te van a hacer con la facturación de tu negocio.
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