El calendario tiene 365 días, pero los políticos te roban 56 por la cara

¿A ti también te gusta que te aten las manos a la espalda mientras ves cómo el de al lado se lleva a tus clientes sin mover un dedo?

Supongo que no.

Pero eso es exactamente lo que la maravillosa gestión política de este país está haciendo con el comercio físico.

Verás.

La Asociación Nacional de Grandes Empresas de Distribución (Anged) acaba de soltar una bomba que a los burócratas de despacho les ha debido escocer bastante.

Resulta que las restricciones y limitaciones de horarios comerciales le cuestan al comercio de toda la vida nada menos que 56 días de ventas al año.

Casi dos meses.

Cincuenta y seis días enteros en los que tus persianas tienen que estar bajadas por real decreto, mientras internet sigue abierto las 24 horas.

El comercio online no duerme, no tiene festivos prohibidos y no pide permiso a ningún inspector para facturar un domingo a las tres de la mañana.

Mientras tanto, los valientes que arriesgan su dinero levantando un local, pagando alquileres, luz a precio de oro y sosteniendo el empleo de la calle, tienen que acatar un calendario absurdo.

Un calendario diseñado por gente que jamás ha tenido que cuadrar una caja registradora ni pagar una nómina.

Es una absoluta desventaja competitiva provocada por normativas obsoletas que asfixian al que invierte en el barrio.

Aun así, este tipo de empresas físicas, medianas y grandes, siguen demostrando un valor gigantesco, aguantando el tejido económico real de este país a base de pulmón y puro coraje.

Tienen un mérito brutal.

Pero claro, la asfixia no viene solo por las leyes absurdas que limitan los días de apertura.

Viene también cuando, encima de tener menos días para facturar, te encuentras con clientes o proveedores que deciden retrasar los pagos o, directamente, no pagarte.

Si tienes la persiana bajada 56 días por culpa de la ley y los pocos días que abres te dejan facturas a deber, el agujero financiero te hunde.

Por suerte, frente a la ineficacia de los de arriba, existen soluciones privadas que funcionan de verdad.

Si sufres algún tipo de impago, no esperes a que la justicia lenta te rescate; existen opciones profesionales y eficaces como PayPymes (https://www.paypymes.es/) para reclamar e ingresar lo que es tuyo por derecho.

Porque si el Estado no te defiende y encima te quita días de venta, lo mínimo es que cobres hasta el último céntimo de lo que trabajas.

Conclusión: Mientras los políticos sigan legislando de espaldas a la realidad de la calle, obligándote a cerrar dos meses al año frente a internet, tu única defensa es blindar tu negocio y no perdonar ni una sola deuda.

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