¿Sabes qué es lo que siente un político cuando te mira a la cara mientras te mete la mano en la cartera?
Nada.
Absolutamente nada.
Félix Bolaños ha salido a decir que el «IVA franquiciado» es inasumible.
Traducción para los que no hablan el idioma de la casta: «No vamos a dejar de cobraros ni un céntimo, aunque Europa nos dé permiso para hacerlo».
La directiva europea 2020/285 dice que podrías facturar hasta 85.000 euros sin tener que hacer de recaudador gratuito para el Estado.
Sin facturas con IVA. Sin burocracia de locos. Sin trimestrales que te quitan el sueño.
Pero en Moncloa han dicho que no.
Dicen que «no hay obligación».
Claro, para freírte a impuestos siempre hay obligación moral, pero para darte aire, ahí la ley es «opcional».
Se llenan la boca con la justicia social mientras usan a los autónomos como moneda de cambio para negociar alquileres con Junts.
Te usan como un cromo. Como un rehén en una guerra de despachos donde tú siempre pierdes.
Hacienda dice que ya tienes el sistema de módulos y que es «muy sencillo».
Mentira.
Lo que quieren es que no dejes de alimentar la maquinaria.
Si facturas poco, eres invisible para sus derechos, pero omnipresente para sus obligaciones.
Prefieren que sigas ahogado en papeles y liquidaciones antes que perder un solo euro de recaudación para pagar sus 179 iniciativas normativas de este año.
Sí, 179 normas nuevas para complicarte la vida aún más.
¿Presupuestos Generales? De eso no hay. Hay «incertidumbre internacional».
Para ellos, excusas. Para ti, la cuota de autónomos subiendo cada mes como un reloj suizo.
Si esperabas que alguien en ese Consejo de Ministros supiera lo que es levantar una persiana cada mañana, puedes seguir sentado.
La conclusión es clara: Al Gobierno no le importa que tu negocio sea viable, le importa que seas un recaudador eficiente.
Y si te hundes por el camino, habrá otro iluso esperando para darse de alta.
Patrocinador: pintura de fachadas e interiores Pinta Más.


